• Colegiada número CV14317.
  • Graduada en psicología por la universidad de Almería.
  • Psicóloga General Sanitaria habilitada.
  • Máster en Neuropsicología Clínica de la universidad Miguel de Cervantes.
  • Especialista en Terapias Contextuales Psicológicas de Tercera Generación por la universidad de Almería.

 

Sobre mí

Me llamo Elisa Molina. Mi número de colegiada es CV14317. Soy graduada en psicología por la universidad e Almería. Estoy habilitada como Psicóloga General Sanitaria, Especialista en Terapias Contextuales Psicológicas de Tercera Generación de la universidad de Almería, Máster en Neuropsicología Clínica de la universidad Miguel de Cervantes y orientada hacia la neuropsicología funcional. Por tanto, tengo una doble especialidad, gracias a mi formación y experiencia profesional en psicología, por un lado como psicóloga general sanitaria y por otro lado como neuropsicóloga. Además de esto, realicé numerosos cursos y seminarios relacionados con la psicología y con la neuropsicología tanto del daño cerebral adquirido como en demencias. Cuento con una amplia experiencia tratando las principales problemáticas psicológicas de la etapa adulta y pacientes neurológicos.

 

Experiencia Laboral

Mi experiencia laboral la adquirí haciendo prácticas y trabajando largos periodos de tiempo como psicóloga y neuropsicóloga en los siguientes lugares:

  • Hospital de Torrecárdenas en Almería.
  • Cruz Roja de Madrid.
  • Clínica de psicología “Mentes abiertas” en Madrid.
  • Centro de Referencia Estatal de Atención al Daño Cerebral CEADAC, Madrid.
  • Centro de día para mayores “Idealia” Madrid.
  • Escuela de verano Psicología Positiva y Educativa para niños, Almería.
  • Voluntariado en Nueva Opción. Asociación de daño cerebral adquirido, Valencia.
  • Asociación de Personas con Discapacidad Intelectual Bona Gent, Valencia.
  • Terapeuta de niños con trastorno del espectro autista, bajo metodología y supervisión de fundación Planeta Imaginario.
  • Actualmente trabajando como neuropsicóloga en clínica especializada en pacientes neurológicos Neuroal. Almería.

 

Cómo trabajo en neuropsicología

Con cada paciente recabo toda la documentación, informes y pruebas de neuroimagen que me aportan ellos y sus familiares para documentarme sobre su situación, pero además hago una valoración neuropsicológica para saber de primera mano qué alteraciones cognitivas tiene, para a partir de ahí empezar a trabajar.

Como neuropsicóloga, me gusta crear un clima de confianza, apoyo, tranquilidad y paciencia con mis pacientes.

Con cada paciente inicio todas las sesiones trabajando con el paciente la orientación espacio-temporal, ya que suele estar afectada. Seguidamente me dedico a ir trabajando las áreas afectadas con diferentes materiales (explicados en el apartado ”tratamiento en daño cerebral”) e ir adaptando las tareas a cada paciente y al estado en el que se encuentra ese día el paciente ya que puede fluctuar según el día o la hora.

 

Cómo trabajo en psicología

En mis sesiones de tratamiento promuevo un clima de confianza, apoyo incondicional, aceptación y confidencialidad donde los clientes se sienten cómodos para expresar sus problemas y emociones, consiguiendo una adecuada relación terapéutica para lograr buenos resultados.

Todas mis terapias se apoyan en la corriente cognitivo-conductual, este método de trabajo implica ir guiando a los clientes a modificar los pensamientos que le bloquean y haciéndole trabajar con actos para promover el cambio, se trata de una terapia en equipo donde yo hago de guía y el cliente trabaja activamente para promover el cambio que necesita. Por lo tanto, la relación entre el terapeuta y cliente es de colaboración e implicación mutua. Ambos adquieren un compromiso con un objetivo común: la mejora para el bienestar. Esta consiste en proporcionar al cliente las habilidades que necesita para promover un cambio en su vida y por tanto mejorar su calidad de vida.

Con la terapia cognitivo-conductual se trabajan tres aspectos fundamentales, y entre sí y que se afectan mutuamente: lo que hacemos (conducta), lo que pensamos (cognición) y lo que sentimos (emociones). Trabajaremos estas tres áreas de manera directa y muchas veces, simultánea en búsqueda de tu mejora.

La estructura de la terapia consta de tres fases: Una primera fase de evaluación mediante test psicológicos y entrevistas, que nos ayuda a comprender la situación  del cliente y sus problemas. Una segunda fase de devolución de los resultados obtenidos en la evaluación y elaboración de un plan de tratamiento. La tercera fase es la fase del tratamiento propiamente dicho, en la que aplicamos las terapias pertinentes para cada caso.

Además, la terapia no solo promueve el cambio, sino que además, hablar de los problemas y sentir que alguien realmente puede ayudarte a favorecer la liberación de la carga emocional y tensión que dificulta la vida diaria, favoreciendo entre otras cosas, la positividad y la mejora de síntomas como la ansiedad y angustia.